Nueva T.V.

Recibí nunca-siempre un aparato que le llaman televisión. Está de moda, todos los demás están a gritos pidiendo una. Supongo que, lamentableme, seguí la corriente y pedí la mía. Empecé a usarla. La prendo y empiezo a ver imágenes salir de ella y a invadirme rodeándome por todas partes. Asustado quise apagarla pero, ¡ya no supe como hacerlo! Empecé a correr pero el escenario se movía junto conmigo. Si me detenía, ciertas imágenes empezaban a colocarse muy muy cerca de mí. Tanto que podía controlar sus movimientos con sólo querer. -“Ya valí”, me dije a mi mismo pero de una forma sin pronunciar alguna palabra. “¿Pero qué? ¡Joder!”, estaba hablándome como siempre, pero ésta vez podía escucharme sin pronunciar ningún sonido.

De tan asustado y enojado a la vez por la maldita máquina del demonio  (el cual no existía en ese tiempo), un inmenso sueño me llegó.  Dormí llorando de enojo. 

Desperté y la televisión había desaparecido. Sólo quedaba a mi alrededor un paisaje verde inmenso. Diversos colores lo llenaban, pero más verde y a lo lejos azul oscuro.

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Mala chica.

Ya en otras ocasiones me había topado con los llamados demonios súcubos; pero hasta ahora todos ellos habían tenido el arquetipo de un hombre varón, nunca de una fémina.

Sé que tengo mi parte oculta con ciertas parafilias, pero para mí la pureza es importante.  Por lo tanto, después de haberme estado purificando, ví que la sala de la entrada de mi casa estaba llena de muchas hormigas pequeñas. Al parecer había dulce desparramado por el suelo. Estaba entrando con unos viejos conocidos por la puerta cuando vimos todo eso, pero más allá cerca de la mesa ví un grupo de murciélagos parados grandes y medio raros. Se me quedaban viendo y no sé porque pero me acerqué a ellos ignorando las hormigas, y en eso se transformaron, aumentando su tamaño, en lolis darketas. Eran bellísimas, pero una en específico tenía rasgos impresionantes nunca antes vistos por mi. Me acerqué para hablarle pero todas ellas se me echaron encima. Nomas sentía dientitos afilados mordiendo partes de mi cuerpo. Me agité para quitármelas y salieron despavoridas por otra puerta a la calle. Sólo me quedó limpiar todo el desastre de las hormigas.

Pasado el día, estaba en la calle con un conocido.  Acabábamos  de saludar a cierta maestra loca. Y ya dispuesto a tomar el camión para irme, veo de vuelta a ese grupo de lolis darketas. Mis ojos sólo se enfocaron en aquella chica de rasgos nunca antes vistos. Me acerqué a ella para hablarle, pero al verme todas ellas se subieron despavoridas como si hubieran visto al demonio mismo (irónico). Y de colmo, ese camión no era el que yo tomaba.

Si pudiera hablar con aquella chica le diría que no habría necesidad de esconderse para chuparme la energía. Yo mismo lo haría por ella.

 

 

Inalcanzable

Dicen que la universidad es una carrera, que no son “carreritas”. Talvez tengan razón, pero no sucede así con la vida.
La vida es una carrera; tiene límite de tiempo. Las personas no son siquiera concursantes. Son, junto a las situaciones, apenas “bayas”, obstáculos que tengo que saltar.  Por lo tanto, los dejaría atras en la pista, mientras yo sigo corriendo para llegar a la meta. Correr antes que el tiempo se acabe; correr y ser inalcanzable.

Sé que, con ésto, estaría dejando atrás a mi familia, amigos y a el mundo entero. Incluso a la chica que me gusta mucho; que aunque me hiciera caso, también se quedaría atrás junto con todos.

Debo correr y llegar a la meta, para que mi carrera en éste mundo se acabe. ¿A poco creías que nacer, crecer, reproducirse y morir, es de lo que se trata éste mundo? Llegando a la meta, mi estancia aqui termina. Puede que vengan gentes de la confederación galáctica por mí; ó que los ángeles me tomen de la mano a otro mundo. Ó, siendo lo mejor, Dios venga y me lleve, como a Enoch. Al final de cuentas, mi conciencia se elevará y abandonaré éste cuerpo, el cual vagará por las calles como un loco durmiendo por ahí. Ó terminé en coma ó en estado vegetativo, siendo mi cuerpo alimentado por tubos y cables.

PD: Si termino de la última manera que describí, por favor mátenme o enciérrenme en un hospital psiquiátrico si es que los hay. No tiene caso. Ése ya no sería yo, pues ya habré abandonado éste mundo. No hay necesidad de extrañarme; mejor alégrense de que acabé la carrera exitosamente. Amén.

Versos libres de bienvenida

Deambulando en el borde de la realidad virtual, las emociones en pensamientos se expanden. El silbido del viento susurra repetidamente: bueno o malo, como nubes todo pasará.
¿Quién anhela el levantar del sol, anhelando el brillo del amanecer? Empapado de largos deseos queridos, canto en la luz de la luna: “Para el destino y el futuro”.

Miro las estrellas, viajo a través del cielo con la luna fria. Hablo suavemente de indecibles anhelos. Dejo que las memorias se congelen como poemas en la larga noche. Dejo que todo se hunda ligeramente en el silencio… pues, todas las cosas ocurren en silencio. Cargamos mientras el anhelo por la luz. Podriamos creer en el futuro, siendo esperanza y siendo metamorfosis.